3 términos que reflejan cómo ha cambiado nuestra relación con los animales de compañía

0
38

El bienestar animal ocupa cada vez más espacio en nuestras conversaciones. Especialistas, organizaciones civiles y redes sociales impulsan reflexiones sobre la convivencia con los animales de compañía y su papel como nuevos integrantes del hogar. Más allá de las distintas posturas que puedan surgir, evidencian una transformación del vínculo en torno a ellos.

Expresiones que hace algunos años eran poco comunes, hoy forman parte del vocabulario cotidiano. Para Bye Bye Friend esta evolución se observa en el proceso de la despedida y el cierre del vínculo. El interés por conocer alternativas para un adiós respetuoso y el deseo de rendirles un homenaje, reflejan una cultura del cuidado que los acompaña desde su llegada al hogar hasta su partida.

Más que sustituir unas palabras por otras, las siguientes expresiones invitan a reflexionar sobre cómo el lenguaje evoluciona para reflejar el respeto y responsabilidad por nuestros amigos incondicionales.

Dueño → Tutor

Durante muchos años, el término dueño fue la forma más común de referirse a la persona responsable de una mascota. Sin embargo, también transmite una idea de propiedad. En cambio, tutor pone el énfasis en el compromiso de cuidar, proteger y tomar decisiones que favorezcan su bienestar.

Hablar de tutores fortalece el concepto de tenencia responsable, promoviendo una relación basada en el respeto, la atención y el cuidado permanente. Más que una nueva palabra, representa una forma distinta de entender el vínculo.

“Las expresiones evolucionan cuando la sociedad adopta nuevas formas de interrelación. Hoy observamos familias más informadas sobre bienestar animal y con el interés por acompañar cada etapa de su vida. Al enfrentar su partida, se responsabilizan y buscan procesos respetuosos y dignos que les permitan un cierre”, explica Ana Paola Febles, tanatóloga de Bye Bye Friend.

Animal → Compañero de vida

Anteriormente, era común referirse a ellos simplemente como “el animal”, “el perro” o “el gato”. Hoy, cada vez más personas utilizan expresiones como compañero de vida para reconocer el lugar que ocupan dentro de su historia personal.

Esta forma de nombrarlos no busca humanizarlos, sino expresar el valor del vínculo que se construye a través de la convivencia. Adoptar este lenguaje invita a reconocer que el respeto comienza desde la manera en que hablamos de ellos.

“Lo enterramos” → “Le damos una despedida digna”

Hasta hace poco, el final de su vida se resumía en expresiones que describían únicamente lo que ocurría. Hoy, se incorporan palabras como despedida digna, homenaje o último adiós. Poniendo el foco en acompañarlo hasta el final con respeto y cuidado.

Es por ello que Bye Bye Friend, el primer Santuario Funerario para mascotas, integró la experiencia del Último Viaje, basado en prácticas tanatológicas, donde los tutores acompañados por una Guía realizan la Ceremonia de Despedida para ayudar a cerrar el vínculo con ellos.

Así como hoy hablamos con mayor frecuencia de bienestar animal y tenencia responsable, también podemos seguir construyendo más que un lenguaje, acciones que reflejen nuestra empatía y compromiso con los animales de compañía.