Se debe construir un marco jurídico en pro de los Trans

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Aun cuando ya se lograron avances legislativos y se reiteró el compromiso de apoyar a la comunidad de la diversidad sexogenérica en la lucha por el reconocimiento de sus derechos, persisten desafíos en materia de visibilidad, igualdad sustantiva, representación política y una vida libre de violencia para este sector.

Indicaron las diputadas Luisa Esmeralda Navarro, de morena, así como Ana Yurixi Leyva y Yareli Anai Esparza, ambas del PT quienes reiteraron su compromiso de seguir trabajando a su favor.

Abundaron que se debe incluir la opción de identidad ‘no binaria’ en la expedición de actas por rectificación para el reconocimiento de identidad de género, la tipificación del delito de transfeminicidio y la nueva Ley de Salud estatal que incluye a este grupo para atención prioritaria.

De igual gorma resaltaron el trabajo llevado a cabo en la ‘Mesa de Reflexión Día Internacional de la Visibilidad Trans’ (que se conmemora el 31 de marzo), realizada en el Tribunal Electoral del Estado de México.

Esmeralda Navarro, quien preside la Comisión Legislativa para la Defensa de los Derechos de las Poblaciones LGBTTTIQ+ subrayó que desde el Congreso mexiquense se ha asumido el compromiso de construir un marco jurídico y social que abarca todas las identidades. Añadió que hablar de visibilidad significa reconocer y garantizar que cada persona pueda vivir su identidad o libertad sin miedo, sin violencia y con pleno acceso a sus derechos.

A su vez Yurixi Leyva resaltó la creación de la Comisión y destacar las reformas avaladas por la LXII Legislatura estatal y modificaciones legales para reconocer el matrimonio igualitario y la prohibición de las llamadas terapias de conversión; así como políticas públicas del gobierno estatal, como la Clínica de la Diversidad Sexual del Hospital Regional de Alta Especialidad de Zumpango, reconociendo a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez como una mujer sensible y humanista.

Por su parte, Yareli Esparza señaló estas acciones son una oportunidad de reflexión para construir una sociedad más justa, incluyente y respetuosa, lo cual significa no solo reconocer derechos en el papel, sino realmente garantizar condiciones de vida dignas, acceso a la salud, a la educación, al trabajo y a una vida libre de violencia para todas las personas trans.