Vacío de poder causado por Raciel lleva al caos a Tlalnepantla

0
1997

• Raciel Pérez Cruz, violenta derechos de ciudadanos y da poder a sus amigos

El alcalde de esta ciudad, Raciel Pérez Cruz, no ha dejado de gobernar sino que simplemente no gobierna, ya que las decisiones cruciales no las toma él.

El edil emanado del partido morena, ha generado un vacío de poder al interior del ayuntamiento, debido a que no es en la presidencia municipal donde se decide lo importante sino en la Tesorería, con todo el poder del dinero que tiene el titular de esa dependencia, Ricardo Santos Arreola.

Y es que en esa administración, salvo el tesorero, los demás funcionarios se encuentran atados de manos, mientras el edil se mantiene impávido, dejando hacer y pasar, transformado en un ser virtual.

Tan es así, que ha trascendido en los pasillos del palacio municipal, que el relevo en la dirección de Desarrollo Económico, no obedece a un plan para hacerla más eficiente y mejorar la relación con los inversionistas, sino debido a que al anterior director, Jonás Sandoval, no se le permitía desarrollar su iniciativa y profesionalismo, por lo que salió de la administración.

Sin embargo, Jonás Sandoval fue reemplazado por Rafael Valdepeñas en la dirección de Desarrollo Económico, quien llega como incondicional del presidente municipal, ya que había ocupado ese puesto en una administración anterior de Raciel Pérez.

Todo indica que Valdepeñas estará como un funcionario más que no tendrá margen de movimiento como su antecesor sino que sencillamente con obedecer órdenes, será suficiente para que tenga continuidad en el puesto.

No hay que olvidar, que Jonás Sandoval, fue dentro del gobierno de Raciel Pérez, una especie de personaje indeseable, al que primero colocó como director de Administración y después lo retiró de ahí, para convertirlo en director de Desarrollo Económico, demostrando el edil desconfianza en los integrantes de su propio gabinete.

O más bien, le teme a Jonás Sandoval, quien ha tenido aspiraciones presidenciales y a diferencia del presidente municipal, no es visceral ni anda creyendo que todo mundo está en su contra.

Pero el problema en Tlalnepantla, es que el vacío de poder causado por el alcalde, provoca desconcierto y que los proyectos se trunquen, puesto que en el área de Desarrollo Económico, el trabajo realizado por Sandoval, podría irse al bote de la basura, como lo fue en Administración cuando el tesorero y sus amig@s lo ataron de manos, afectando la atención a los emprendedores e inversionistas, así como la operatividad del H. Ayuntamiento.

Por si fuera poco, un presidente ausente de ejercer el poder como es Raciel Pérez, también deja serios daños a los derechos de los tlalnepantlenses, como en el caso de los habitantes del fraccionamiento Lomas Bulevares.

Es importante recordar, que las vecinas y vecinos han sido tratados por el gobierno municipal como vulgares delincuentes, solo por defender su comunidad de la construcción de unas bodegas que nadie quiere ahí, pero que delatan negocios millonarios turbios.

Y es que la manga ancha para la edificación de las bodegas, la ha tenido el titular de Desarrollo Urbano, Roberto Olvera, mientras que los vecinos han sido objeto de actos de represión policial, sin que a los uniformados les haya importado que en su ataque hubiera de por medio mujeres y niños.

Pero no obstante su inacción, el presidente municipal se lavó las manos con los acontecimientos en Lomas Bulevares, mencionando que la policía municipal no fue la que participó en reprimir a los colonos.

Por esas circunstancias y su pasividad, ahora el alcalde tendrá que enfrentar las consecuencias políticas y legales de permitir las agresiones a los habitantes de ese lugar, violentando sus garantías constitucionales y derechos humanos.

Hoy, Raciel Pérez ha caído en lo mismo que antes criticaba años atrás, cuando decía que la entonces alcaldesa, Denisse Ugalde “ya había dejado de gobernar”, pero su caso es peor, porque la pregunta es: ¿Cuándo es que sí ha gobernado?