Ante cercanía de elecciones… Incertidumbre en funcionarios y ambición desmedida de poder

Rumbo a las elecciones del próximo año, prevalecen el nerviosismo y la desmedida ambición de poder y de tener control sobre los presupuestos, que equivale a mover a su antojo recursos económicos, materiales y humanos.
En el gobierno del Estado de México, últimamente se han registrado cambios, debido a que los funcionarios a cargo de dependencias como la Junta de Caminos y la Secretaría de Movilidad, no cumplieron con la encomienda que les dio la gobernadora Delfina Gómez.
Pero la realidad es que cualquier otro servidor público de altos vuelos, puede ser cesado si no llena las expectativas por las que fue contratado.
Esa incertidumbre de no saber cuánto durarán en un cargo público y si habrá más movimientos en el gabinete de la gobernadora, ha puesto a sudar a más de uno en el gobierno mexiquense, lo que no debería ocurrir, porque un funcionario competente y leal no debería tener problema para afianzarse en su puesto.
Desafortunadamente, en la práctica las cosas no son las idóneas.
En tanto, ante la cercanía del proceso electoral, las alcaldesas y alcaldes en funciones, están a la expectativa, en busca de poder “amarrar” la candidatura que los catapulte hacia su reelección.
Y aunque esa es la apuesta principal, la primera parada en ese camino es el ejercicio del presupuesto 2026, el cual comenzarán a ejercer a partir del próximo mes de marzo.
Ya con dinero en mano, los más ambiciosos verán la forma de mejorar sus ingresos personales, pero también de utilizar el erario público, como trampolín político, que contribuya a crear clientelas políticas entre los ciudadanos, a través de programas y acciones que proyecten al infinito y más allá su imagen como benefactores del pueblo.
La tendencia de los presupuestos municipales, siempre es al alza, lo que alimenta todavía más el deseo de los ediles de mantenerse en el poder, bajo la premisa maquiavélica de que el fin justifica los medios.
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