El TDHA y las neurodivergencias una cascada de fallas estructurales en México

Por Mina Moreno e Ik Rodríguez
“No les interesa el voto de los locos por eso no hay ley”.
Anónimo paciente con TDHA
Cuando, leí esa frase mi alma tembló porque comprendí, más aún lo complejo que es tener TDHA, me recordó lo que mi madre me contaba sobre ser una niña con dislexia cuando le ponían orejas de burro y se burlaban de ella, cuando la trataban como una niña tonta porque no podía leer como todos los demás, mi madre me contaba sobre su niñez y siempre lloraba al recordarla, la dislexia es otra neurodivergencia.
Lamentablemente, en México las neurodivergencias como Trastorno del Espectro Autista (TEA), el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDHA), la dislexia, la dispraxia, entre otras, no han sido atendidas como una prioridad nacional, ni en la ciudad de México como problema de salud en la población.
En este reportaje en específico trataremos el Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y la cascada de fallas estructurales en México.
Pero, tristemente no solamente existen fallas legislativas, médicas y de medicamentos, esto, se presenta también de forma global, solamente que en México, en el país, el golpe es más duro, se siente más.
La prevalencia global agrupada en población infantojuvenil sobre TDHA es de aproximadamente 8.0% estamos hablando no de cientos, ni de miles, sino de millones de niños, niñas, jóvenes y adultos que no son atendidos, ni medicados, porque no han sido diagnosticados, en México, entre 5% y 16% según metodología, no hay registro nacional.
Además, para agravar la situación en el país se consume el medicamento para TDAH diecisiete veces menos que los países de ingreso alto, lo que pone al descubierto la falta de interés por el gobierno federal y los gobiernos locales de atender un problema de salud que ha sido ignorado por décadas.
El tratamiento farmacológico se asocia a reducción de mortalidad por todas las causas y de conductas suicidas, uso de sustancias, lesiones accidentales y criminalidad en estudios de emulación de ensayo objetivo con registros nacionales suecos (es un estudio realizado en Suecia con 148 k personas diagnosticadas con TDAH, donde se comprueba que retirar el medicamento súbitamente, produce efectos de aumentos en tendencias suicidas, conductas de riesgo, entre otras situaciones).
Tristemente, en México sólo existen pocos estudios al respecto uno de ellos, es el de Martínez-Jaime y Reyes-Morales, realizado en el Centro de Investigación en Sistemas de Salud del Instituto Nacional de Salud Pública y publicado en Salud Pública de México, el hallazgo central fue que la falta de percepción del TDAH como problema de salud constituye la barrera determinante para el acceso inicial, antes de cualquier obstáculo de costo, distancia o disponibilidad de especialista, opera un obstáculo cognitivo en el cuidador, que interpreta los síntomas nucleares como problema conductual o de crianza.
En el estudio multinacional Conocimientos y creencias sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad en maestros de tres países latinoamericanos publicado en el 2013 que fue coordinado desde el Instituto Nacional de Psiquiatría mostró que, si bien, los docentes identifican el TDAH como una condición médica, el reconocimiento de sus bases neurobiológicas es limitado y existen diferencias significativas entre países.
Un estudio comparativo posterior entre México y Argentina confirmó el patrón, dado que el maestro suele ser el primer detector en la trayectoria descrita por Martínez-Jaime y Reyes-Morales, esta limitación formativa constituye un punto de falla identificable.
Estas barreras específicas del TDAH se inscriben en un contexto más amplio de brecha de atención en salud mental en México, ampliamente documentado en la literatura nacional caracterizado por concentración de la atención en el tercer nivel hospitalario, escasa integración de la salud mental en el primer nivel y asignación presupuestal desproporcionadamente baja respecto de la carga de enfermedad.
Y, eso sólo es en cuanto a los niños, niñas y adolescentes con TDHA, la situación se complica con los adultos no diagnosticados, entonces la omisión de legislar y entender como un problema de salud nacional se agrava repercutiendo en la vida de miles y miles de mexicanos.

Cuando las decisiones presidenciales afectan a los pacientes
En enero del 2023 desde Palacio Nacional se emitió la orden de suspender parcialmente las operaciones de Psicofarma con lo que inició un viacrucis para los pacientes con TDHA ya que se dio un desabasto nacional, al inhibir al proveedor más importante del país para medicamentos de trastornos mentales, por irregularidades técnicas y administrativas consignadas en una Carta de Hallazgos de COFEPRIS, sin que se realizará un plan B para surtir de medicamentos a pacientes con depresión, ansiedad, TDAH, psicosis y en tratamiento con metadona, quienes debieron suspender sus tratamientos.
Eso, fue una irresponsabilidad gubernamental con consecuencias gravísimas en los pacientes, sus familiares y creo una laguna terrible en el sector salud a nivel nacional.
Después, de esa ignominia en el mes de mayo se autorizó la comercialización nacional de diversos lotes de medicamentos como clonazepam, amitriptilina, alprazolam, zolpide, litio, metilfenidato y la combinación amitriptilina/diazepam/perfenazina, incluida su presentación de liberación prolongada, conforme al numeral 7.7.1 de la NOM-220-SSA1-201637, tras cinco meses de desabasto.
Sin embargo, entre los años 2021–2024 los medicamentos de salud mental encabezan de manera recurrente los reportes de desabasto de las organizaciones civiles de monitoreo, desplazando en ciertos periodos a los oncológicos del primer lugar histórico.
En Noviembre del 2025, el Colectivo Unidos por la Salud Mental reportó desabasto activo de metilfenidato, carbonato de litio, gabapentina, amitriptilina y clozapina, en el contexto de la anulación de la licitación pública consolidada de medicamentos para el periodo 2025–2026.
Lamentablemente, el desabasto continúa en lo que va del año y es casi absoluto en medicamentos de alta especialidad, que contrasta con ese discurso oficialista, ya que se está utilizando un patrón de sustitución en el abasto público: surtimiento masivo de las claves de menor costo (sertralina, citalopram) así quedó documentado en la investigación periodística de 17 de julio del 2026 publicado por el portal digital Los Ángeles Press bajo el título “El costo de la cordura : desabasto psiquiátrico en Guanajuato”.
La fragilidad del proveedor único
El metilfenidato es una sustancia psicotrópica sujeta a control especial, con un régimen de producción, cuotas y distribución sustancialmente más restrictivo que el de otros medicamentos.
Este régimen justificado por el potencial de desvío, produce como efecto estructural la concentración de la producción nacional en un número muy reducido de fabricantes autorizados.
El episodio de desabasto del 2023 originado debido a una orden gubernamental desde la ignorancia absoluta puso el descubierto que la suspensión parcial de operaciones de un sólo laboratorio produjo cinco meses de desabasto nacional, y su resolución requirió tres autorizaciones extraordinarias sucesivas de la autoridad sanitaria para liberar casi diez millones de cajas retenidas.
El patrón se repitió en 2025–2026 por una causa distinta, la anulación de la licitación consolidada, sobre la misma vulnerabilidad estructural.
Esta fragilidad es analíticamente distinta del desabasto general de medicamentos: no se resuelve incrementando el presupuesto, sino diversificando la base de proveedores autorizados y estableciendo mecanismos de reserva estratégica para claves críticas de proveedor único.
Es un problema de diseño regulatorio, no de suficiencia financiera.
Congreso de la ciudad de México, la doble cara de legislar sólo para algunos.
El 24 de octubre de 2024 los diputados Lizzette Salgado Viramontes y Pablo Trejo Pérez presentaron una iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se crea la “Ley para la Atención, Protección e Inclusión de las Personas Neurodiversas para la Ciudad de México” la cual fue turnada a Comisiones por no considerarse de obvia y pronta resolución, es decir está en la congeladora al no contar con el respaldo de la mayoría parlamentaria.
Este octubre 2026 la iniciativa cumplirá dos años congelada por no ser un tema de interés primordial, ni nacional, ni para el Palacio del Ayuntamiento.
Lo que evidentemente deja a los pacientes de Trastorno del Espectro Autista (TEA), el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDHA), la dislexia, la dispraxia, en total vulnerabilidad estructural, con una falta de garantía de abasto y simplificación del acceso a medicamento controlado, con la omisión de obligación explícita del sector salud de la Ciudad de México en el caso de TDHA de mantener existencias de metilfenidato/atomoxetina en el sistema público, y revisión del esquema de recetario especial para pacientes estables (renovación menos frecuente), la falta de protocolo escolar específico para TDAH, distinto del de autismo, ajustes razonables definidos (tiempo extra en evaluaciones, pausas de movimiento, reubicación en el aula) y capacitación docente en manejo conductual de atención/hiperactividad, con USAER como instancia de referencia explícita en la ley, no ausente, la falta de inclusión de personas adultas con TDAH, así como un capítulo o disposiciones específicas para diagnóstico tardío y ajustes razonables laborales, la carencia de sistemas de datos epidemiológicos propio de la Ciudad de México, la omisión de la obligación de generar un registro local vía el Sistema de Vigilancia Epidemiológico, ya previsto en el artículo 15 fracción IX de la iniciativa de ley presentada.
Así como, negar la realización de consulta previa vinculante con calendario dónde los colectivos y neurodivergentes puedan expresar sus casos, aportar a la iniciativa de Ley para la Atención, Protección e Inclusión de las Personas Neurodiversas para la Ciudad de México, las realidades que se viven día a día.
En un mundo donde ser diferente genera incomprensión y discriminación, dónde se margina a las neurodivergencias, la III legislatura podría hacer nuevamente la diferencia como lo hizo, con la ley de cuidados.
Es no sólo justicia social, sino lo más importante garantizar el acceso a la salud, medicación, asistencia a los niños, niñas, adolescentes y adultos con TDHA y neurodivergencias, un derecho humano contemplado en el Pacto de San José suscrito y obligatorio para México.
Tras décadas de ignorar a los neurodivergentes es tiempo de hacer la diferencia desde la ciudad de México.
guillermina0204@gmail.com
erik.rodriguez@gmail.com
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