¿Por qué los hombres llegan tarde al diagnóstico de la hiperplasia prostática?

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La hiperplasia prostática benigna y la prostatitis son condiciones que afectan la percepción de la masculinidad de algunos hombres.
Hablar de salud prostática también significa fortalecer la prevención y mejorar la calidad de vida de los varones y sus familias, especialmente de aquellos que presentan hiperplasia prostática benigna (HPB) o agrandamiento de la próstata. Sin embargo, un número importante de hombres todavía se ajusta estrictamente a lo que considera normas y creencias tradicionales respecto a su salud como “aguantar el dolor”, “evitar mostrar miedo o vulnerabilidad”, “pensar que buscar ayuda es debilidad” o “creer que ya no valen porque su masculinidad se ve afectada”.
Para romper las barreras que limitan la atención de su salud particularmente en temas que tienen que ver con la salud de su próstata, los hombres primeramente tienen que superar su autoestigma, la incomodidad y las creencias negativas relacionadas con la búsqueda de ayuda para, posteriormente, beneficiarse de los tratamientos.
“Lamentablemente en México y en el mundo aún se siguen normas o creencias de masculinidad tradicional que afectan la conducta de algunos hombres, lo que les resta tiempo valioso para acercarse al médico y tener un diagnóstico a tiempo que les permita recuperar su salud”, explica el Dr. Luis Daniel Alviso de la Serna, neuropsiquiatra y miembro del Comité Científico del Consorcio Mexicano de Neurofarmacología (MCNP).
Así, en aquellos hombres con estigmas y tabúes respecto al manejo de su salud prostática, se ha correlacionado con una menor búsqueda de ayuda; incluso también presentan más actitudes negativas hacia la búsqueda de tratamientos. Y es que la asociación de dichas creencias y la dificultad para expresar vulnerabilidad, retrasan la visita al médico, especialmente en el ámbito de la salud de la próstata que va acompañada de síntomas urinarios.
“Los hombres relacionan sus problemas prostáticos con la vejez, cuando en realidad ocurren a partir de la cuarta década de la vida, como la hiperplasia prostática benigna, caracterizada por el crecimiento no oncológico de la próstata que provoca Síntomas del Tracto Urinario Inferior (STUI), entre los que destacan: disminución de la fuerza del flujo urinario, chorro que se detiene, dificultad para iniciar la micción, orinar varias veces por la noche o tener la sensación de no vaciar completamente la vejiga ”, indica el Dr. Adrián Gutiérrez González, director del Programa de Neurourología y Urodinamia en la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Los síntomas del tracto urinario inferior (STUI) asociados con la HPB suelen ir acompañados de disfunción sexual, incluyendo disfunción eréctil y problemas de eyaculación. Y dada la incomodidad de estos síntomas, el interés sexual disminuye, afectando su autoestima y la relación de pareja.
Aunque estos cambios prostáticos pueden parecer “normales” no lo son. Por ello, ante la presencia de estos síntomas urinarios que afectan la calidad de vida en los varones, se aconseja una revisión médica que identifique su causa y poder ofrecer un tratamiento adecuado, destaca el Dr. Gutiérrez González.
Con la finalidad de brindar una herramienta digital orientativa para los varones que tienen síntomas de hiperplasia prostática benigna, se desarrolló la página web “Hablemos de la Próstata, que ofrece la discreción y la confidencialidad que el varón necesita. Además de contar con el sustento científico a cargo de profesionales de la salud prostática.
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