SE LLEVA LA NOCHE DE TERROR LA ESTACION DE BOMBEROS EN ATIZAPÁN DE ZARAGOZA

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  • Entrar a la Estación Central de Bomberos durante la celebración del Día de Muertos se convierte en una verdadera experiencia extranormal.

Una calavera al estilo pirata con el escudo de los apagafuegos da la bienvenida a los visitantes, quienes, entre penumbras, ingresan a la ya tradicional Casa del Terror en el Cuartel de Lomas de Atizapán que comanda el amigo de todos, Héctor Elorriaga Mejía.

El grito doloroso de una mujer da la bienvenida. Sangre en las paredes y personas exorcizadas dan paso a instalaciones como el cuarto de Satanás, un hospital psiquiátrico, el Cuarto de las Ánimas, un laberinto y el Callejón de los Silencios.

“Estamos participando 42 personas y aproximadamente 30 voluntarios”, describió Miguel Ángel Román, Subdirector de Bomberos.

“Hemos invertido mucho tiempo en los escenarios, el montaje empezó en septiembre. Se acercan con nosotros asociaciones de colonos, de locatarios, empresarios. Ello nos facilita la elaboración”.

Y la expectativa que cada año genera este lugar por el montaje de sus escenografías es muy grande. Antes de su apertura este año, unas mil personas ya esperaban su turno formadas para entrar a este sitio que también contó con un Circo de Payasos, un Cuarto de Radioactividad, un Crematorio de Cadáveres y un Cementerio.

“Es una buena tradición, nos gusta cómo hacen todos los preparativos. Hay un ambiente familiar, que es lo más importante y este año veo que hay mucha coordinación”, opinó Claudia Romero, vecina de Hogares de Atizapán.

Y lo que inició hace 25 años con una caja de dulces para que los bomberos repartieran a las y los niños que pedían calaverita ha ido creciendo año con año.

“Esto se está armando desde 1998. No fue, como tal, una Casa del Terror, fue un cuartito que teníamos como bodega, lo sacamos, pusimos una caja y velas. Mis compañeros y yo cooperamos para comprar dulces. Me metí a la caja y, cuando los niños iban a agarrar su dulce, abrían la caja y salían corriendo. Fue como una diversión.

“A partir de eso, al siguiente año se hizo un cuartito más grande, luego otro y otro, hasta que llegamos a lo que es ahora”, explicó Luis Ramón Melgoza, bombero.

Este año, todos los materiales que el personal de Protección Civil, Bomberos y Medio Ambiente utilizó para los stands, como cartón, tela y tarimas, fueron reciclados, además de que figuras como cráneos y esqueletos fueron hechos a mano con plastilina epóxica.

Igual que años anteriores, algunos disfraces fueron donados y otros adquiridos por los participantes.

La Casa del Terror tiene un horario de 19:00 a 24:00 horas con un ambiente no solo en su interior, ya que, afuera, personajes como Art the Clown, el payaso asesino de la película Terrifier; Jason, Michael Myers, Maléfica, arlequines y hasta Pikachu protagonizan una verdadera pasarela de disfraces, otro atractivo de la zona en estas noches de Muertos.